EL ORIGEN ESPINOSIEGO DEL POETA GERARDO DIEGO:

 

¿Dónde está Cacerneja, la cabaña
para el pasto de estío y el finísimo
verde de vellorí que el toro pace?
Ciega la prima tarde todo encuentro
con la leyenda, con la fuente pura de mi vida que aquí de otra manera
se desangraba sin cesar cantando.
Porque ahora mismo, ya vertiente abajo,
estoy tocando la orla,
besando con mi boca el vaho materno
que la pradera exhala,
sin poder abrazarla con mis ojos
ni medirla de un tiro de mi honda.
¿No he sido yo también zagal de ovejas?
Al fin la niebla danza y se retrae
ante las torres de Espinosa fieles.
Y otra vez giran sus setenta velos
cuando a la hora del ángelus
entro en Santa María de las Nieves
"cúpula sin linterna", las Machorras.
En esta pila recibió el bautismo
Manuel Diego Barquín. Fuera la niebla
sigue negando el mundo y afirmando
la fe, creer lo que no vimos.
Y entramos en la noche redentora.
En esta segunda parte del poema "Niebla en la Sía", el afamado poeta santanderino de la Generación del 27, recuerda su niñez en las brenizas pasiegas de Espinosa, así como el pasado pasiego de su padre.
Foto: Agrupación de cabañas pasiegas en la zona inferior de Cacerneja.




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