Hoy visitamos uno de los rincones más bellos, pero también desconocidos, de los Cuatro Ríos Pasiegos. Un lugar donde la naturaleza y la actividad humana se entrelazan, creando un halo mágico en un paisaje arquetípico de la montaña pasiega.
Bisnuevo, Busnevo, Bernuevo, Besnuevo, Bosnueva… Diferentes nombres para un mismo lugar, pronunciados por diferentes vecinos del Río de la Sía. Para cada uno, el nombre despierta también recuerdos distintos, pero siempre con la misma mirada nostálgica: la memoria de tiempos duros que añoran, aunque no echen de menos.
Ni siquiera los mapas parecen ponerse de acuerdo a la hora de nombrar este cabañal:
• 1868 (Mapa de Madoz de la provincia de Burgos): Cabaña de Busnuevo.
• Años 1920 (Planimetrías): Bosnuevo.
• Mapas Topográficos Nacionales: Bosnueva.
• Catastro: Bisnuevo.
Pero si hay algo que hace especial a este lugar, es que en él se documenta de manera precisa la transformación de un antiguo sel en cabañal, como refleja el siguiente texto del artículo “El proceso de colonización y la construcción del paisaje en los Montes de Pas”, de Manuel Corbera:
"En 1551 Elvira Sarabia, mujer del montero de la guarda real Lope García de Porres, iniciaba un pleito con el también montero real Antonio de Velasco al que acusaba de haber hecho una «empresa» en el sitio que llamaban Llanizo de Busnuevo que cerró con cierre de madera, para lo que al parecer cortó hayas y robles, y represó un curso de agua para llevársela a su terreno, dejando secos los abrevaderos de los dos seles de Elvira Sarabia, que estaban más abajo, en el lugar llamado Los Llanos de Busnuevo. Según la demandante el cierre perjudicaba «el pasto de sus ganados, sus salidas, abrevaderos, measneros y asestaderos».
Elvira Sarabia señalaba entre los perjuicios que le producía el cerramiento de Antonio Velasco «la gran tala, corta y derribo de un gran pedazo de bosque de grandes árboles, hayas, robles y otros, que la parte contraria ha hecho para ocuparlo, hacer prados y construir cabañas, lo cual no está permitido porque los montes se han de conservar y guardar». El demandado no sólo no lo niega, sino que defiende su conveniencia, «ya que se trata de terrenos muy bravos en cuyas espesuras se refugian alimañas como osos y lobos y otras que crean grandes daños»
En uno de los escritos que componen el amplio dossier del pleito el abogado de la acusación planteaba una reflexión más general sobre que la proliferación de nuevos seles cerrados y convertidos a prados, perjudicaban a los seles antiguos abiertos.
Sin embargo, aún con el proceso abierto y después de derribar, sin la sentencia en firme, las construcciones de Antonio Velasco, Elvira Sarabia construyó apresuradamente su cierre y cabaña e introdujo su ganado."
Si disponéis de un rato, podéis visitar este lugar en un agradable paseo desde el Portillo de la Sía, tomando la pista que sale a la derecha al inicio de la subida a Picón Blanco. En tan solo dos kilómetros, con estupendas vistas del valle, llegaréis a la parte alta de Bisnuevo, donde encontraréis varias cabañas entre formidables ejemplares de hayas y un Mostajo, catalogado como Árbol Singular de la Provincia de Burgos.





