Mostrando entradas de julio, 2024

UN MANTO BORDADO EN ORO PARA LA VIRGEN DE LAS NIEVES.

 

Muy pocos os habréis dado cuenta, pero este pasado jueves, festividad de Santiago, se cumplían 165 años de la llegada a nuestra Villa del famoso Manto de Oro que Isabel II regalaba a nuestra adorada Virgen de las Nieves.
Se especula que esta donación fuera un favor personal a una de las amas de cría pasiegas que Isabel II tenía en su corte.
Sin embargo, de la lectura del Capítulo que Rufino Pereda Merino dedica al Manto, deducimos que fue más una donación a su Real Cuerpo de Monteros por su fervor religioso y por la dedicación con que habían servido a S.M. en tiempos difíciles en los que, por ejemplo, había sufrido el intento de asesinato del Cura Merino.
La Real Orden por la que S.M. determina "regalar un manto a la Santísima Virgen de Las Nieves” fue emitida el 17 de junio de 1859 en el Palacio Real. En la misma se especifica que el manto debía custodiarse y guardarse siempre en el Ayuntamiento de la Villa de Espinosa de los Monteros.
Asimismo se dispone que la conducción del manto debía estar siempre a cargo del Cuerpo de Monteros de Cámara y Guarda.
El 6 de julio se informaba a los Monteros que eran los encargados de la conducción del referido manto hasta Espinosa de los Monteros. Por Real Orden del 15 de julio del propio año 1859, "se ordena al Cuerpo de Monteros remita a la Intendencia de la Real Casa la cuenta de lo gastado en la comisión que S. M. se dignó confiarle, para ordenar su pago."
La comisión encargada de transportar el manto era encabezada por el Montero de Cámara D. Blas Joaquín Cobo Terrones y Ruiz de Santayana, que el día 25 de julio hacía entrega del manto. Recibido en el ayuntamiento por el alcalde D. Valeriano Madrazo; y el Decano de Monteros Don Manuel de Villasante Ballesteros.
Se celebraron "grandes fiestas religiosas y populares por tal motivo, entre las que descuella un novenario en la Iglesia de Sta. Cecilia y Sta. María Magdalena de Espinosa y Bárcenas, respectivamente, a cuatro días en cada Iglesia y el noveno, que fue el día cinco de agosto de dicho año en la hermita o Santuario de la Sagrada Imagen, que se hallaba enclavada en el sitio de San Bartolomé, barrio de la Sía, sobre las márgenes del Trueba.”
El 21 de julio de 1860, por orden del Arzobispo, se ordena al administrador de la Parroquia de santa Juliana de Bárcenas que "el Manto regalado por S.M. la Reina a nuestra señora la Virgen de Las Nieves, sea puesto a esta señora en los días de las tres Pascuas de Navidad, Resurrección y Pentecostés, en el día de la titular, Asunción y Purísima Concepción, y en cualquier otro día solemne que señalare el Arcipreste del Partido"
Resumiendo, el manto sólo podía ser custodiado y transportado por los Monteros, y solo se le podía poner a la Virgen en días señalados.
Parece que, con la desaparición de los Monteros, ésto dejó de ser así, porque de las noticias que tenemos de los tiempos de la Guerra Civil, deducimos que el manto permanecía en el Santuario de las Nieves de continuo.
Resulta que al inicio de la guerra, con el bando republicano presente en las Machorras y Bárcenas, unos vecinos de Las Nieves ocultaban el manto bajo una lastra de la techumbre de su cabaña para librarlo del saqueo:
Acta de recuperación del manto de Nuestra Señora de la Virgen de Las Nieves, en la iglesia parroquial de Cuatro Ríos Pasiegos, entidad Local menor de este Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros:
"En Espinosa de los Monteros a
... de Agosto de mil novecientos treinta y siete, Segundo Año Triunfal, el Sr. Alcalde
D. Sergio Gutiérrez Solana, acompañado del guardia civil D. Juan Angulo Molinuevo, y con asistencia de mí, el secretario del Ayuntamiento Don Lorenzo Villamor y Relloso, nos constituimos en la Entidad local menor de Cuatro Ríos Pasiegos, al objeto de la recuperación del MANTO de Nuestra Señora la Virgen de Las Nieves, que con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional, iniciado el diez y ocho de julio de mil novecientos treinta y seis, se veneraba en la iglesia Parroquial de dicha Entidad, y que para librarle de los desmanes de la barbarie marxista, se tenía noticia por el Sr. Alcalde de haber sido ocultado por la familia de SEVERINA TRUEBA, viuda de SEBASTIÁN FERNÁNDEZ, (El Cubano), que cuidaba de los menesteres de la Sacristia.
Primeramente fue examinada la iglesia para hacer constar el estado en el que la han dejado las hordas salvajes marxistas, resultando: que ha estado ocupada por las mismas, habiendo hecho desaparecer, sin duda quemándoles todos los altares e imágenes, incluso la de la venerada VIRGEN; que la han utilizado de dormitorio o alojamiento de fuerzas, habiendo dejado en esta las armaduras de camas y otros útiles de campaña y de guerra;
y que la abandonaron por la retirada de fuerzas el día veintitrés de este mes, dejándola en tales circunstancias y en un estado de suciedad propio de esas hordas profanadoras de todo lo más respetable y santo.
No queda nada que se relacionase con el culto más que el crucifijo.
Seguidamente nos personamos en el domicilio de la referida SEVERINA TRUEBA, quien informada conveniente de nuestro viaje, contestó que de momento no podía hacernos más que informar que, efectivamente, dicho manto estaba a salvo, pero que no sabía donde, por haberlo guardado su hijo, el joven AMABLE FERNÁNDEZ TRUEBA, de veintiún años de edad, que se hallaba ausente por haber ido a la villa de Espinosa de los Monteros a hacer la presentación para incorporarse al Ejército Nacional cuando se le ordene.
Regresando hacia la Iglesia nos encontramos con este joven que, narrando la forma como se valió para ocultar esta joya, ofreció presentarse con ella seguidamente.
Así lo realizó, haciendo entrega de ella al Sr. Alcalde, que se hizo cargo de la misma para restaurarla desperfectos y custodiarla en lo sucesivo en el Ayuntamiento, cumpliendo así la soberana voluntad de la Egregia donante S.M. la Reina Isabel 2ª (q.s.g.h.). -Se trata de un MANTO de gran valor, todo él bordado en oro, que la expresada Reina regaló a la Virgen de referencia en diez y siete de junio de mil ochocientos cincuenta y nueve, disponiendo la entrega, como así se realizó, por conducto del Real Cuerpo de Monteros de Cámara y Guarda y que se custodie y guarde SIEMPRE en ese Ayuntamiento, condición que con el transcurso de los años quedó incumplida por motivos que no son del caso considerar.
Cumplido el fin de viaje, se regresó a estas Casas Consistoriales en las que se formaliza esta ACTA por duplicado, un ejemplar para archivar en el expediente, el otro para entregar al joven AMABLE como premio a su elogiable acto y para que en todo momento lo pueda hacer constar, la cual le da, y encontrándose conforme, se firma por todos los expresados, de todo lo cual yo el Secretario, CERTIFICO. -S.G. Solana - Juan Angulo - Amable Fernández
- Lorenzo Villamor - Rubricados -"
Todos estos cuidados de los feligreses de los Cuatro Ríos Pasiegos no libraron al Manto y a la Virgen de su fatal final. El día después de la celebración de la Inmaculada Concepción de 1959, en circunstancias que no acabaron de convencer a los vecinos, un fuego acabó con la sagrada imagen y con el manto. Sólo se salvaron los rostros de la Virgen y del Niño, que sirvieron de modelo para el modelado de la imagen actual.
Hoy ponemos fuentes, por haber abusado del CTRL+C CTRL+V:
"Los Monteros de Espinosa" de Rufino Pereda Merino.
Siete Merindades: El capotillo de la Virgen de las Nieves
"Republica, guerra civil y posguerra en Espinosa de los Monteros y Merindades de Montija, Sotoscueva y Valdeporres (1931-1950)” de Fernando Obregón Goyarrola.



SIETE RÍOS PASIEGOS


Ni uno ni cuatro ni cinco: "Siete Ríos Pasiegos" en el Norte de las Merindades.
Periódicamente, en la prensa de la Provincia de Burgos o en publicaciones igualmente denostadas que nos llegan desde la capital de la libertad…
¡Oh Sorpresa! Se dedican a vender la casual existencia de Cuatro Valles Pasiegos en el Norte de Burgos. Como si fuera una realidad excepcional apartada de sus vecinos en los Valles de los Montes de Pas.
Vamos con el alegato del ministerio fiscal: no son cuatro, ni cinco, los Ríos Pasiegos en Espinosa. Veremos cómo existen otros dos Ríos Pasiegos al Sur de los Montes del Somo y de Pas. También demostraremos a sus señorías que, como todo lo pasiego, existe un único culpable de que esto sea así: Espinosa de los Monteros.
Si existe un Río Pasiego por excelencia, es sin duda el Río Trueba. Y no sólo por que es el más antiguamente y mejor documentado de nuestra realidad pasiega, también porque como dice el refrán:
"Lunada nada, la Sía fantasía, Trueba ganadería"
Aunque parezca un invento moderno, la denominación de CUATRO RÍOS PASIEGOS (desde Rioseco a Trueba, desde la Sía a Lunada), es previa a la construcción del actual Santuario de la Virgen de las Nieves. Como decíamos ayer, es uno de los dos distritos que componían el antiguo Concejo de Bárcenas.
Y como bien comentaba nuestro testigo @José Gómez Zotano: ¿Por qué dicen cuatro ríos o valles pasiegos de Espinosa si son cinco con el Cerneja?
Efectivamente, el Cerneja es el quinto río pasiego que podemos encontrar en el territorio actual de la Villa de Espinosa. Cualquiera que visite los cabañales de Cacerneja, el Erbero, la Pedrosa, Cubíos o Cobachos… podrá deleitarse con la antigüedad y las sillerías de estos cabañales pasiegos.
Pero además existen otros dos ríos pasiegos al norte de las Merindades: el NELA y la ENGAÑA. Y podemos afirmar que, si bien no se encuentran en territorio de Espinosa, alguna vez llegó a considerarse así.
Todos estos valles aparecen mencionados en el año 1011, entre los términos del privilegio de pastos que los Condes de Castilla concedían a sus pastores en Espinosa para ejercer libremente cualquier tipo de aprovechamiento ganadero:
"…Et a la Mata de Nela (cabecera del Nela) et ad summo Lavato (cabecera de la Engaña), et venit per inde, ad Busto de Mantare (Gusmantara), et in Trioba (Trueba), et in Cernegga (Cerneja)…"
Casi 300 años después, en 1396, Enrique III concedía a los Monteros de Espinosa el Privilegio de Herbazgo, heredero del anterior y en el que se repetían los términos:
"…e Pas e rio Nela e Busenantes, e el río de la Engaña e el Llavato…"
Privilegio en el que se advertía, entre otros, a los Valles de Valdeporres y Sotoscueva, que los Monteros tenían derecho:
"…de uso e de costumbre e posesion dellas en tanto tiempo que memoria de omes non es en contrario, de pazer las yervas, e vever las aguas, e comer las granas, e dormir con sus ganados bacunos, e otros cualesquier e cortar e rozar aquello que menester le fuere en los términos susodichos."
Podemos decir que la importante cabaña ganadera de los Monteros y sus pastores, precursores de los primeros pasiegos, siguieron usando estos montes sin problemas hasta el inicio de la Edad Moderna, cuando la jurisdicciones de Valdeporres y Sotoscueva comenzaron a poner trabas y a realizar prendadas…
Todo comienza en 1501, el Valle de Valdeporres realiza prendadas a vecinos de Espinosa por pastar en el Río Langaña. Entre los bienes prendados se enumeran:
"…y al dicho Juan García en dos mantecas y cuatro partes de queso que podría valer todo hasta dos reales y a los dichos Juan e Rodrigo del Arbol en tres partes de quesos e tres mantecas e un real…"
Ante estos hechos, el Alcalde de las Merindades, Condestable y Duque de Frías dicta una Providencia para que se guarde el Privilegio de Herbazgo, ordenando a los vecinos de Val de Porres a devolver los bienes prendados, imponiéndoles una pena de "quatro mil maravedís"
En otro pleito de 1540 entre Valdeporres y Espinosa por el río Nela y la Engaña, el Bachiller Alegría fija los terrenos de las cabeceras de ambos valles a los que se debía aplicar el Privilegio:
"Fallo que les devo de dar y les doy todo el termino de rio lagaña ansi la posesion como la propiedad dello a la dicha villa de Espinosa el qual termino empieça desde de Pas de donde diçen Tormantos (Collado junto a la Marruya) e por la otra parte desde la Colladilla del Pardo (Colladía del Pardo) como corren aquellos arroyos que despues se juntan entrambos se llaman río Langaña desde alli abajo fasta la puente de la Engaña (Puente de Covarones)"…
…"Item que debo dar e doy a la dicha Villa de Espinosa el termino de río Nela e dura desde alli fasta el vado de las Varillas (las Varías) ansi que todo aquello que
esta por un lado de rio Nela e por el otro aguas vertientes començando de done
se ajuntan los dichos dos arroyos desde el dicho Guçiapero (Gusapero) y el otro La Yunquera (la Unquera) fasta el vado de las Varillas todo sea de la dicha villa de Espinosa"
Y aquí quiero hacer un inciso señorías, porque cualquiera que visite las cabeceras del Nela o la Engaña, podrá observar que tanto el puente de la Varías, como el de Covarones son los límites actuales de las cabañas pasiegas que podemos encontrar actualmente en los valles del Nela y la Engaña respectivamente.
Los pleitos entre Espinosa y Valdeporres por los pastos de estos valles se repiten periódicamente hasta el año 1856. En todos ellos, tanto la primera como la última sentencia emitidas, dan la razón a Espinosa, concediendo a sus pastores el derecho de pastar en estos montes. Siempre basándose tanto en el Privilegio de Herbazgo, como en la Carta Ejecutoria de la sentencia del Bachiller Alegría.
Y de ésto también se beneficiaron las Tres Villas Pasiegas de San Pedro del Romeral, Santa María de la Vega y San Roque de Rumiera. ¡Y buena razón tenían! si eran vecinos de Espinosa para pagar los Diezmos, también lo eran para hacer uso de sus Privilegios.
En 1663, los vecinos de las feligresías de san Pedro del Romeral, la Vega y san Roque de Riomiera, se enfrentan al Valle de Sotoscueva por derechos de Pastos en la Engaña. En 1666, conseguían sentencia favorable al demostrar que seguían siendo “vecinos de Espinosa”.
Incluso después de la concesión del Privilegio de Villazgo a las Tres Villas Pasiegas en 1689, las ordenanzas de San Pedro del Romeral indicaban:
"…que se observen y guarden el Privilejio Real que dicha Villa tiene, y demás de los montes, de las facultades y cartas executorias que en su favor tiene la Villa de Espinosa de los monteros, y demás papeles que en nuestro favor ubiere en qualquiera parte, por ser deszendientes y Vezinos de dicha Villa y estar agregados a ella fuera de lo que toca la Jurisdizion Civil y Criminal.”
En 1786, en pleno auge del actual modelo de explotación de la cabaña pasiega, las villas de san Pedro del Romeral y Santa María De la Vega conseguían el amparo del Alcalde Mayor de las Merindades en sus aprovechamientos en los montes de la Engaña.
Y es en esta segunda mitad del S. XVIII, cuando las Tres Villas Pasiegas exportan lo que hoy en día conocemos como una "Cabaña Pasiega", con su Cuadra, su Payo y su Prado.
En resumen señorías, allá donde veáis una cabaña pasiega, recordad que no estaría ahí si no existiera Espinosa, y que existen Siete Ríos Pasiegos al sur de nuestras montañas, y que, sin duda, sus moradores son vecinos de Espinosa.
Fotos: Cabaña Pasiega en San Román…

Plano de los Siete Ríos Pasiegos. 




LA "INDEPENDENTZIA" DE LOS CUATRO RÍOS PASIEGOS.

 

Lejos de ser un invento moderno, el distrito de los Cuatro Ríos Pasiegos ha sido una denominación que se ha dado históricamente a buena parte de lo que era el antiguo Concejo de Bárcenas.
En el Catastro de Ensenada de mediados del S. XVIII, el concejo contaba con 56 vecinos y cuatro viudas que encabezaban las familias que residían en las 62 casas (2 de ellas inhabitables) en el núcleo poblacional. También menciona otros 208 vecinos y 31 viudas que vivían en las cabañas dispersas por los Cuatro Ríos Pasiegos; y que no podrían declarar el número de cabañas que existían en los términos propios del concejo de Bárcenas y otros términos del común con el resto de concejos de Espinosa aunque gastasen mucho tiempo.
Pues bien, los Cuatro Ríos Pasiegos estuvieron a punto de independizarse del Concejo de Bárcenas. Para más INRI, los que pedían la independencia no eran los vecinos de los Cuatro Ríos, si no los vecinos de Bárcenas:
En el año 1870, un aprovechamiento forestal de 474 escudos en los montes "El Pico y el Costal" llevaba al Alcalde del Barrio de Bárcenas a declarar, ante la comisión designada al efecto en la Diputación Provincial, que los vecinos de los Cuatro Ríos no formaban parte del Concejo de Bárcenas; y que por tanto no podían ser beneficiarios de dicho aprovechamiento.
Alegaba además que los vecinos de los Cuatro Ríos no habían acudido a los tres incendios ocurridos los últimos días en dichos montes.
La pregunta final sometida a votación en la comisión era:
¿Bajo el nombre de Concejo de Bárcenas se comprende solo el Barrio de Barcena, o también los Cuatro rios pasiegos?
La Respuesta: “los vecinos de Cuatro rios pasiegos forman el Concejo de Bárcena del mismo modo que los de Barrio de Bárcena; y que por consiguiente tienen derecho a participar de los 474 escudos referidos juntamente con el Barrio de Bárcenas"
Foto: Cabañas en el Cuadradal, Barrio de Salcedillo, núcleo central de los Cuatro Ríos Pasiegos.



ETIMOLOGÍA DE EL PARDO

 

Hoy vamos a hablar de un cabañal que todo pasiego conoce, El Pardo.
Según Manuel García Alonso, es un conjunto de cabañas de breniza situadas en la cabecera del río Trueba. Grupo totalmente uniforme de cabañas del siglo XVIII y mitad del siglo XIX muy bien conservadas y caracterizadas por las colgadizas, volantes reducidos, escaleras exteriores laterales con patín y por las posaderas.
Según nuestros informantes, todos pasiegos y de avanzada edad: "en tiempos pasados durante el verano estaban todas las casas ocupadas. Llegó a haber dos boleras en el barrio. En una de las casas situadas más cerca de Gostelario había un horno en el que se cocía pan dos veces al día para todos los vecinos del barrio. Los vecinos antiguamente eran todos de la Vega de Pas. Solían tener cabañas por todos los cabañales de Estacas hasta el monte el Alar. Solían subir a primeros de mayo y aguantaban hasta el mes de agosto que mudaban otra vez a la Vega".
Otro informante nos cuenta "En el Puente Gostelario, había ahí una cantera de arena. Se sacaba la arena con una compañía de burros que trajeron de andalucía. Se cargaba en las alforjas y se sacaba la arena a la carretera. Luego se cargaba con la pala en los camiones. La arena se llevaba después para el Tunel de la Engaña"
Según Joan Coromías, pardo proviene del latín "pardus". El arroyo del Pardo, tiene su nacimiento en las cumbres turbosas del Cotero de los Lobos que enmarronan sus aguas ofreciendo a la vista un espectacular contraste de colores que hace de este paraje un lugar mágico.




LAS TORCAS: LA CUARTA DIMENSIÓN DE NUESTRAS MONTAÑAS.

 

Misteriosas desapariciones, animales que se teletransportan y viajes en el tiempo. Sucedidos y leyendas que han transcendido a lo largo de los siglos en el saber popular de los Cuatro Ríos Pasiegos. El mundo subterráneo ha generado un buen número de leyendas por toda la geografía del norte peninsular. Una de las más repetidas, que también tiene su versión en nuestras montañas, es la de tesoros escondidos por los moros en numerosas cuevas. Pero en el caso de los pasiegos, la mayor parte de las leyendas tienen que ver con cavidades de desarrollo vertical: Las Torcas.
Tanto los testimonios de cabezas de ganado desaparecidas en las torcas, como las leyendas generadas por los pasiegos para aleccionar a los niños que no se acercaran a tirar piedras son numerosísimos. Una de las leyendas advertía que si así lo hacían, el diablo saldría a cogerlos y los metería en la Torca.
Una de las zonas donde han desaparecido más cabezas de ganado es el Barranco del Retorcao (río de torcas), en cuya cabecera se encuentra el cabañal del Tejuelo. Uno de los vecinos de este cabañal nos narraba así una de estas desapariciones:
"Hay tres torcas en ese montezuchu. Hay una grande, hay otra que le cae el agua, pero la que es torca la buena es la de arriba. En una se nos cayó una cabra y no volvió a dar señales de vida."
También es muy comentada la desaparición de una señora que, se creía, había caído en una torca del Retorcao y que aparecía misteriosamente 30 años después.
Un vecino del cabañal de Mohedillo, en lunada, nos contaba que en una ocasión unas vacas que se habían caído en una torca en la zona de Celadías volvían a aparecer, unos días más tarde, en Trueba.
Otro de estos testimonios nos habla de una vaca que se cayó en la Torca del Mortero, entre los cabañales del Horno y Busmatemas, en Trueba:
"Una Torca muy famosa porque antes de bajar nadie a ella decían que era muy profunda. Una vez se cayó una vaca con un campano que bajaba moscando al cabañal de la Hoya. Al cabo de 40 o 50 años, cuando se exploró, sacaron el campano pero no había restos de la vaca. La vaca era de un vecino de la Hoya que después puso una pared alrededor de la torca para que no cayeran más vacas."
Sobre esta Torca existe además una leyenda recogida en el libro "Leyendas y Fiestas Populares del Norte de Burgos":
"En cierta ocasión se cayó a la torca una vaca, pero no llegó a morir porque el cencerro que llevaba al cuello no dejaba de sonar. Por ello decidieron bajar, mediante una cuerda, a una niña sujeta por la cintura. Cuando estaban descendiendo a la pequeña, la cuerda se rompió, y desde entonces no se oyó más del cencerro ni se supo nada de la niña. La vaca, la niña y la soga habían desaparecido. Pasado el tiempo, por una de las fuentes de la zona salió un pendiente de la niña"
Existe otra versión de esta leyenda en la zona de las Cubadas. Moisés Ruiz-Canales Fernández, que en tiempos de la posguerra solía llevar a las vacas a esta zona, nos la contaba así:
"Al lado de Peña Negra , en lo llano,donde hay un Canto muy Grande que llaman -Canto Redondo-, para venir de Viduleo hay una piedra grandísima, como tres o cuatro camiones, que la llaman Canto Redondo, allí muy cerca había una torca de esas, y se cayó una vez una chica que la llevó una vaca por delante y se cayeron a la torca, y bajaron a salir aquí a Trueba, a una fuente que había, allí salían las alhajas de la chica, salió donde la casa que era de Pedro Maroto, cerca de Fuenterrabiosa"
Foto: Torca en las Llanas del Pando, donde era habitual que las vacas se "entorcasen".