Muy pocos os habréis dado cuenta, pero este pasado jueves, festividad de Santiago, se cumplían 165 años de la llegada a nuestra Villa del famoso Manto de Oro que Isabel II regalaba a nuestra adorada Virgen de las Nieves.
Se especula que esta donación fuera un favor personal a una de las amas de cría pasiegas que Isabel II tenía en su corte.
Sin embargo, de la lectura del Capítulo que Rufino Pereda Merino dedica al Manto, deducimos que fue más una donación a su Real Cuerpo de Monteros por su fervor religioso y por la dedicación con que habían servido a S.M. en tiempos difíciles en los que, por ejemplo, había sufrido el intento de asesinato del Cura Merino.
La Real Orden por la que S.M. determina "regalar un manto a la Santísima Virgen de Las Nieves” fue emitida el 17 de junio de 1859 en el Palacio Real. En la misma se especifica que el manto debía custodiarse y guardarse siempre en el Ayuntamiento de la Villa de Espinosa de los Monteros.
Asimismo se dispone que la conducción del manto debía estar siempre a cargo del Cuerpo de Monteros de Cámara y Guarda.
El 6 de julio se informaba a los Monteros que eran los encargados de la conducción del referido manto hasta Espinosa de los Monteros. Por Real Orden del 15 de julio del propio año 1859, "se ordena al Cuerpo de Monteros remita a la Intendencia de la Real Casa la cuenta de lo gastado en la comisión que S. M. se dignó confiarle, para ordenar su pago."
La comisión encargada de transportar el manto era encabezada por el Montero de Cámara D. Blas Joaquín Cobo Terrones y Ruiz de Santayana, que el día 25 de julio hacía entrega del manto. Recibido en el ayuntamiento por el alcalde D. Valeriano Madrazo; y el Decano de Monteros Don Manuel de Villasante Ballesteros.
Se celebraron "grandes fiestas religiosas y populares por tal motivo, entre las que descuella un novenario en la Iglesia de Sta. Cecilia y Sta. María Magdalena de Espinosa y Bárcenas, respectivamente, a cuatro días en cada Iglesia y el noveno, que fue el día cinco de agosto de dicho año en la hermita o Santuario de la Sagrada Imagen, que se hallaba enclavada en el sitio de San Bartolomé, barrio de la Sía, sobre las márgenes del Trueba.”
El 21 de julio de 1860, por orden del Arzobispo, se ordena al administrador de la Parroquia de santa Juliana de Bárcenas que "el Manto regalado por S.M. la Reina a nuestra señora la Virgen de Las Nieves, sea puesto a esta señora en los días de las tres Pascuas de Navidad, Resurrección y Pentecostés, en el día de la titular, Asunción y Purísima Concepción, y en cualquier otro día solemne que señalare el Arcipreste del Partido"
Resumiendo, el manto sólo podía ser custodiado y transportado por los Monteros, y solo se le podía poner a la Virgen en días señalados.
Parece que, con la desaparición de los Monteros, ésto dejó de ser así, porque de las noticias que tenemos de los tiempos de la Guerra Civil, deducimos que el manto permanecía en el Santuario de las Nieves de continuo.
Resulta que al inicio de la guerra, con el bando republicano presente en las Machorras y Bárcenas, unos vecinos de Las Nieves ocultaban el manto bajo una lastra de la techumbre de su cabaña para librarlo del saqueo:
Acta de recuperación del manto de Nuestra Señora de la Virgen de Las Nieves, en la iglesia parroquial de Cuatro Ríos Pasiegos, entidad Local menor de este Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros:
"En Espinosa de los Monteros a
... de Agosto de mil novecientos treinta y siete, Segundo Año Triunfal, el Sr. Alcalde
D. Sergio Gutiérrez Solana, acompañado del guardia civil D. Juan Angulo Molinuevo, y con asistencia de mí, el secretario del Ayuntamiento Don Lorenzo Villamor y Relloso, nos constituimos en la Entidad local menor de Cuatro Ríos Pasiegos, al objeto de la recuperación del MANTO de Nuestra Señora la Virgen de Las Nieves, que con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional, iniciado el diez y ocho de julio de mil novecientos treinta y seis, se veneraba en la iglesia Parroquial de dicha Entidad, y que para librarle de los desmanes de la barbarie marxista, se tenía noticia por el Sr. Alcalde de haber sido ocultado por la familia de SEVERINA TRUEBA, viuda de SEBASTIÁN FERNÁNDEZ, (El Cubano), que cuidaba de los menesteres de la Sacristia.
Primeramente fue examinada la iglesia para hacer constar el estado en el que la han dejado las hordas salvajes marxistas, resultando: que ha estado ocupada por las mismas, habiendo hecho desaparecer, sin duda quemándoles todos los altares e imágenes, incluso la de la venerada VIRGEN; que la han utilizado de dormitorio o alojamiento de fuerzas, habiendo dejado en esta las armaduras de camas y otros útiles de campaña y de guerra;
y que la abandonaron por la retirada de fuerzas el día veintitrés de este mes, dejándola en tales circunstancias y en un estado de suciedad propio de esas hordas profanadoras de todo lo más respetable y santo.
No queda nada que se relacionase con el culto más que el crucifijo.
Seguidamente nos personamos en el domicilio de la referida SEVERINA TRUEBA, quien informada conveniente de nuestro viaje, contestó que de momento no podía hacernos más que informar que, efectivamente, dicho manto estaba a salvo, pero que no sabía donde, por haberlo guardado su hijo, el joven AMABLE FERNÁNDEZ TRUEBA, de veintiún años de edad, que se hallaba ausente por haber ido a la villa de Espinosa de los Monteros a hacer la presentación para incorporarse al Ejército Nacional cuando se le ordene.
Regresando hacia la Iglesia nos encontramos con este joven que, narrando la forma como se valió para ocultar esta joya, ofreció presentarse con ella seguidamente.
Así lo realizó, haciendo entrega de ella al Sr. Alcalde, que se hizo cargo de la misma para restaurarla desperfectos y custodiarla en lo sucesivo en el Ayuntamiento, cumpliendo así la soberana voluntad de la Egregia donante S.M. la Reina Isabel 2ª (q.s.g.h.). -Se trata de un MANTO de gran valor, todo él bordado en oro, que la expresada Reina regaló a la Virgen de referencia en diez y siete de junio de mil ochocientos cincuenta y nueve, disponiendo la entrega, como así se realizó, por conducto del Real Cuerpo de Monteros de Cámara y Guarda y que se custodie y guarde SIEMPRE en ese Ayuntamiento, condición que con el transcurso de los años quedó incumplida por motivos que no son del caso considerar.
Cumplido el fin de viaje, se regresó a estas Casas Consistoriales en las que se formaliza esta ACTA por duplicado, un ejemplar para archivar en el expediente, el otro para entregar al joven AMABLE como premio a su elogiable acto y para que en todo momento lo pueda hacer constar, la cual le da, y encontrándose conforme, se firma por todos los expresados, de todo lo cual yo el Secretario, CERTIFICO. -S.G. Solana - Juan Angulo - Amable Fernández
- Lorenzo Villamor - Rubricados -"
Todos estos cuidados de los feligreses de los Cuatro Ríos Pasiegos no libraron al Manto y a la Virgen de su fatal final. El día después de la celebración de la Inmaculada Concepción de 1959, en circunstancias que no acabaron de convencer a los vecinos, un fuego acabó con la sagrada imagen y con el manto. Sólo se salvaron los rostros de la Virgen y del Niño, que sirvieron de modelo para el modelado de la imagen actual.
Hoy ponemos fuentes, por haber abusado del CTRL+C CTRL+V:
"Los Monteros de Espinosa" de Rufino Pereda Merino.
Siete Merindades: El capotillo de la Virgen de las Nieves






