Hoy queremos hablaros de un espacio pastoril muy poco conocido y aún menos estudiado. Se trata de una serie de pequeñas construcciones que se distribuyen desde el repetidor de la Peña Bedón hasta un kilómetro más al Sur.
En total hemos localizado, en un corto paseo, hasta 11 construcciones entre refugios de vecería, chuzos y rediles, en los que se refugiaban tanto los pastores como sus ganados menores. (Cabras y Ovejas). Aunque seguramente la cantidad de construcciones existente sea mucho mayor.
Antes de nada vamos a explicar qué es todo esto. Un refugio de vecería es una construcción semicircular, a modo de parapeto, donde se refugiaban los pastores durante las veceras. En nuestro caso, estos refugios se localizan junto a grandes dolinas donde se cobijaba el ganado. Estas veceras consistían en el turno en veces de los diferentes pastores locales para guardar los ganados concejiles. Este modo de organización ganadera, parece no haber sido muy común en nuestra zona, pero las construcciones localizadas, corresponden a este perfil constructivo, muy repetido por toda la cordillera cantábrica.
Un chozo o chuzo, era una construcción de mampostería rectangular y tejado de madera para habitación del pastor; mientras que los rediles que hemos podido visitar, son pequeños cerrados de piedra para el refugio del ganado. Todas estas construcciones se orientan hacia el sureste, viento más benigno, protegiéndose del viento noroeste o vaquero, mucho más impetuoso.
Todo este espacio, era conocido antiguamente como "La Rad". ¿Y qué es una Rad? Pues es un término muy similar al de dehesa. Se trata de un espacio forestal donde se alterna el aprovechamiento para leña con el uso ganadero. En la ladera Sur de las peñas de Sotoscueva, se repite constantemente este topónimo, tanto en la Peña Bedón, como en Peña Cavallera, Peña del Ornedo y en la zona de Dulla.
¿Y de cuándo son estas construcciones? Lo primero, comentar que existen evidencias, en cuevas cercanas a este espacio, de enterramientos muy anteriores a la edad del hierro.
Indagando en la documentación histórica, nos encontramos que en el S. XVI todo este terreno pastoril,era compartido por Espinosa y el "Alfoz de Munio Díaz". (Jurisdicción que comprendía Bedón, Cuestahedo, Quintanahedo, Baranda y Gayangos).
En un pleito del año 1542, Espinosa y el Alfoz querellaban por La Rad y Contribuciones.
Los vecinos del Alfoz habían dejado en renta a dos ganaderos forasteros los terrenos de la Rad para pasto de sus ovejas. Éstos habían rozado y quemado los montes de dicha Rad, compartida con la villa de Espinosa, ante lo que los vecinos de Espinosa respondieron prendando algunas vacas de los vecinos del Alfoz. En dicha sentencia se acuerda que en adelante no se pueda rentar la Rad a ningún forastero y que sólo pazcan en ella ganados de Espinosa y del Alfoz. También se ordena a los vecinos del Alfoz que desistan de denunciar a la villa de Espinosa por las prendadas de sus ganados acontecidas como consecuencia de dicho contencioso.
¿Y por qué se permitía a los Espinosiegos llevar a sus ganados más alla de sus límites? Se trata de un "Quid pro Quo". Un intercambio de pastos por un bien tan preciado como el agua, inexistente en este lugar.
En una carta de compromiso entre Espinosa y Bedón de 1583, vemos que los Montijanos también tenían derecho de bajar sus reses al páramo debajo de la peña: "…a do dicen Los Cintos y a So la Peña de Portillo de el Pan, el Cinto, a Fuente Rebeja, el Regoyo, la Maza de Castrillos y otros sitios que fueron nombrados por jueces arvitros..."
Esta necesidad de agua queda aún más patente en un largo pleito por la mojonera entre Espinosa y Cuestahedo de finales del S. XVIII. En la ejecutoria de esta sentencia, testigos de Cuestahedo afirman que sus vecinos habían tenido derecho "desde tiempo inmemorial" de bajar con sus ganados por el Portillo del Pan a beber las aguas de Fuente Rebeja; y por el Portillo Angosto, a pastar y comer las yerbas y beber las aguas de Fuente Castrillos.







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