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EL ORIGEN ESPINOSIEGO DEL POETA GERARDO DIEGO:

 

¿Dónde está Cacerneja, la cabaña
para el pasto de estío y el finísimo
verde de vellorí que el toro pace?
Ciega la prima tarde todo encuentro
con la leyenda, con la fuente pura de mi vida que aquí de otra manera
se desangraba sin cesar cantando.
Porque ahora mismo, ya vertiente abajo,
estoy tocando la orla,
besando con mi boca el vaho materno
que la pradera exhala,
sin poder abrazarla con mis ojos
ni medirla de un tiro de mi honda.
¿No he sido yo también zagal de ovejas?
Al fin la niebla danza y se retrae
ante las torres de Espinosa fieles.
Y otra vez giran sus setenta velos
cuando a la hora del ángelus
entro en Santa María de las Nieves
"cúpula sin linterna", las Machorras.
En esta pila recibió el bautismo
Manuel Diego Barquín. Fuera la niebla
sigue negando el mundo y afirmando
la fe, creer lo que no vimos.
Y entramos en la noche redentora.
En esta segunda parte del poema "Niebla en la Sía", el afamado poeta santanderino de la Generación del 27, recuerda su niñez en las brenizas pasiegas de Espinosa, así como el pasado pasiego de su padre.
Foto: Agrupación de cabañas pasiegas en la zona inferior de Cacerneja.




UN EMBALSE EN LA BÁRCENA:

 

La más alta de las fuentes de las que se abastece de agua el Gran Bilbao, se encuentra en territorio de Espinosa. Sí, el pantano de Ordunte, propiedad del ayuntamiento de Bilbao, se nutre de un trasvase de agua del Río Cerneja mediante un canal que deriva el agua en Agüera. Después por un túnel que parte de San Pelayo, se transporta el agua hasta la cuenca del Ordunte.
Pues bien, el nacimiento del Cerneja, también conocido en su zona alta como Arroyo del Avellano, se encuentra en terreno de pastos de Espinosa, en la cara Norte del Picón Blanco.
Este proyecto nace en los años de 1920. En Marzo de 1925 el ayuntamiento de Bilbao, presidido por Federico Moyúa y Salazar, nombró una comisión constituida por los ingenieros de Caminos Sres. José Orbegozo, Severino Bello, Pedro M. González Quijano y el abogado Juan Migoya, para que determinasen el mejor proyecto de traída de aguas para Bilbao.
El proyecto final, determina la traída de aguas del río Cerneja, en la cuenca del Ebro, y del río Ordunte, en la cuenca del Nervión, ambos pertenecientes a la provincia de Burgos. El 21 de marzo de 1933 se inauguraba el pantano de Ordunte, en el valle de Mena. El trasvase del Cerneja al Ordunte se terminó de construir en 1959.
Por algún tiempo, este proyecto compitió con otro que determinaba la construcción de un embalse en la recta de la Bárcena. De éste se transportaría el agua mediante dos tuberías al Alto del Cabrio, y de aquí al Cadagua.
Veamos los detalles de este proyecto publicados en el Diario de Burgos del día de Reyes de 1926:
"En el Boletín Oficial de la Provincia de Burgos del 27 de noviembre último, se anuncia que D. Miguel Bengoa Odriozola, vecino del Valle de Mena, solicita derivar del Río Trueba, 500L de agua por segundo, en término municipal de Merindad de Montija, sin que durante el plazo legal para presentación del proyecto haya presentado el peticionario proyecto alguno;
en cambio, durante dicho plazo, D. Joaquín Asua y Linaza presenta un proyecto en competencia con dicha petición, solicitando embalsar en el río Trueba 10.000.000 de metros cúbicos, contenidos por medio de un dique, emplazado en el término de Las Bárcenas, de Espinosa de los Monteros, paraje del Cueto Terrero, con el fin de crear una fuerza de 7.400 caballos de vapor, para lo cual se deriva de dicho embalse un caudal de 2000L por segundo de tiempo, los cuales se trata de conducir por medio de una doble tubería hasta el lugar conocido con el nombre del Alto del Cabrio, en término de Bercedo, y en donde aprovechando el desnivel existente entre este punto y otro situado aguas abajo del nacimiento del río Cadagua, se puedan utilizar las de los manantiales del Cadagua para el abastecimiento de la invicta Villa de Bilbao, y cuyo proyecto, presentado juntamente con el que nos ocupa, ha de ser objeto de otra concesión."
Gracias a Dios este proyecto no tuvo éxito. Según nuestros cálculos, la cantidad de agua que se pretendía embalsar, habría requerido la construcción de un muro de contención de 25m de altura, inundando la totalidad del Valle desde la zona del Cueto Torrero hasta el puente de las Machorras.
Foto de la Bárcena desde el camino de Cueto Torrero a Rastríos. La foto está sacada desde las altura a la que habría llegado el nivel de las aguas del embalse.
Plano de la zona que habría quedado inundada por el embalse.




EL PUENTE DE LA VEGUILLA:

 

Hoy queremos hablaros de un puente antiguo, olvidado en la memoria de los habitantes de Barcenas y las Machorras.
Se trata de los restos de un antiguo puente localizado en la ruta del Estraperlo, comunicando ambos margenes del Río Trueba a la altura de la recta de la Bárcena, junto al paraje de la Veguilla.
Aún se pueden observar algunos restos del mismo, como son parte del estribo del margen derecho y parte del trazado del acceso al puente en el margen izquierdo.
El Montero D. Pedro de la Escalera Guevara describe los cinco puentes sobre el Río Trueba en la Villa de Espinosa hacia el año de 1632. Entre ellos se encuentra "El Puente la Veguilla":
"Adornanle cinco puentes de cal y canto, y sillería en bien poca distancia, que hermosean mucho al termino de la Villa. Son Puentebado, Puente Ilustre, Puente el Canto, Puente la Veguilla, y Puente Rusoba.
Inocencio Cadiñanos Bardeci en "Los puentes del norte de la Provincia de Burgos durante la Edad Moderna", menciona también el Puente de la Veguilla en el Barrio de Bárcenas:
"...Espinosa es uno de los pueblos más septentrionales de la provincia. Lamiendo su casco, corre el río Trueba. Para salvarle fueron levantados dos puentes: el de la Veguilla en el barrio de Bárcena y el del Canto, en el propio pueblo..."
"...En 1620 consta que el cantero Nicolás de Bustillo y el carpintero Simón de la Castañeda estaban construyendo la torre del reloj del Ayuntamiento, cárcel y puente de la Veguilla. Posiblemente lo fue en cantería. En 1679 las autoridades locales solicitaban que se les prorrogase el permiso que tenían para gravar con un cuarto el azumbre de vino con el fin de concluir su iglesia de Santa Cecilia y se le librase de repartimientos de puentes pues iba a reconstruir el mencionado puente de la Veguilla. Aseguraba que se trataba de un paso real para los trajineros que iban de Burgos a Santander -sin que se pueda pasar por otra parte por no haber otro puente en mucho distrito-. Los canteros Francisco de la Llosa y Diego de Cicero confirmaron que había sido de varios arcos, de los que sólo restaba uno. Señalaron 10 condiciones para construir una manguardia, calzadas y prácticamente otro nuevo puente. Todo ello costaría 171.159 rs. Pero el Consejo fue tajante: -No ha lugar por ahora lo que esta parte pide-. La negativa se fundamentaba en cierto informe de las Merindades, así como el Fiscal, aduciendo que no se había demostrado que fuera real, ni sirviese de paso general sino tan sólo para acarrear madera...”
Durante la vista de ojos de la mojonera entre Soba y Espinosa del 6 al 9 de agosto de 1731, los apeadores atravesaban este puente en su regreso al barrio de Bárcenas:
"...asta llegar al puente de Rioseco que esta es de madera. Y dichas personas nombradas dijeron llamarse asi. A poco trecho de la qual y antes de llegar a otra puente llamada de la Veguilla que tanbien es de madera...";
"… Desde cuia puente de Veguilla se fue asta llegar a dicho Varrio de Varcenas que esta muy próximo a dicho puente en donde se dio fin a dicha vista de ojos."
Fotos de lo que queda del puente en ambos lados del Trueba.




CONSTRUCCIONES PASTORILES DE LA PEÑA BEDÓN:

 

Hoy queremos hablaros de un espacio pastoril muy poco conocido y aún menos estudiado. Se trata de una serie de pequeñas construcciones que se distribuyen desde el repetidor de la Peña Bedón hasta un kilómetro más al Sur.
En total hemos localizado, en un corto paseo, hasta 11 construcciones entre refugios de vecería, chuzos y rediles, en los que se refugiaban tanto los pastores como sus ganados menores. (Cabras y Ovejas). Aunque seguramente la cantidad de construcciones existente sea mucho mayor.
Antes de nada vamos a explicar qué es todo esto. Un refugio de vecería es una construcción semicircular, a modo de parapeto, donde se refugiaban los pastores durante las veceras. En nuestro caso, estos refugios se localizan junto a grandes dolinas donde se cobijaba el ganado. Estas veceras consistían en el turno en veces de los diferentes pastores locales para guardar los ganados concejiles. Este modo de organización ganadera, parece no haber sido muy común en nuestra zona, pero las construcciones localizadas, corresponden a este perfil constructivo, muy repetido por toda la cordillera cantábrica.
Un chozo o chuzo, era una construcción de mampostería rectangular y tejado de madera para habitación del pastor; mientras que los rediles que hemos podido visitar, son pequeños cerrados de piedra para el refugio del ganado. Todas estas construcciones se orientan hacia el sureste, viento más benigno, protegiéndose del viento noroeste o vaquero, mucho más impetuoso.
Todo este espacio, era conocido antiguamente como "La Rad". ¿Y qué es una Rad? Pues es un término muy similar al de dehesa. Se trata de un espacio forestal donde se alterna el aprovechamiento para leña con el uso ganadero. En la ladera Sur de las peñas de Sotoscueva, se repite constantemente este topónimo, tanto en la Peña Bedón, como en Peña Cavallera, Peña del Ornedo y en la zona de Dulla.
¿Y de cuándo son estas construcciones? Lo primero, comentar que existen evidencias, en cuevas cercanas a este espacio, de enterramientos muy anteriores a la edad del hierro.
Indagando en la documentación histórica, nos encontramos que en el S. XVI todo este terreno pastoril,era compartido por Espinosa y el "Alfoz de Munio Díaz". (Jurisdicción que comprendía Bedón, Cuestahedo, Quintanahedo, Baranda y Gayangos).
En un pleito del año 1542, Espinosa y el Alfoz querellaban por La Rad y Contribuciones.
Los vecinos del Alfoz habían dejado en renta a dos ganaderos forasteros los terrenos de la Rad para pasto de sus ovejas. Éstos habían rozado y quemado los montes de dicha Rad, compartida con la villa de Espinosa, ante lo que los vecinos de Espinosa respondieron prendando algunas vacas de los vecinos del Alfoz. En dicha sentencia se acuerda que en adelante no se pueda rentar la Rad a ningún forastero y que sólo pazcan en ella ganados de Espinosa y del Alfoz. También se ordena a los vecinos del Alfoz que desistan de denunciar a la villa de Espinosa por las prendadas de sus ganados acontecidas como consecuencia de dicho contencioso.
¿Y por qué se permitía a los Espinosiegos llevar a sus ganados más alla de sus límites? Se trata de un "Quid pro Quo". Un intercambio de pastos por un bien tan preciado como el agua, inexistente en este lugar.
En una carta de compromiso entre Espinosa y Bedón de 1583, vemos que los Montijanos también tenían derecho de bajar sus reses al páramo debajo de la peña: "…a do dicen Los Cintos y a So la Peña de Portillo de el Pan, el Cinto, a Fuente Rebeja, el Regoyo, la Maza de Castrillos y otros sitios que fueron nombrados por jueces arvitros..."

Plano de localización de las construcciones (puntos en rojo), así como los topónimos mencionados y la línea divisoria (en negro).

Esta necesidad de agua queda aún más patente en un largo pleito por la mojonera entre Espinosa y Cuestahedo de finales del S. XVIII. En la ejecutoria de esta sentencia, testigos de Cuestahedo afirman que sus vecinos habían tenido derecho "desde tiempo inmemorial" de bajar con sus ganados por el Portillo del Pan a beber las aguas de Fuente Rebeja; y por el Portillo Angosto, a pastar y comer las yerbas y beber las aguas de Fuente Castrillos.
Fotos de las construcciones localizadas.










LA IKURRIÑA DE ESPINOSA.

 

Una de las conversaciones más repetidas en los bares durante estas navidades, es la que empieza comentando que han puesto los colores de la Ikurriña en los árboles de la plaza. A este inicio de conversación, responden los más avezados espinosiegos, sugiriendo que en realidad se trata de los colores de la bandera y el escudo de nuestra villa. Pues bien, vamos a ver de dónde provienen estos colores
Cuenta la leyenda que, en los primeros tiempos de dominio de los moros, el mismísimo Don Pelayo presentó batalla a los sarracenos en lo que por aquel entonces se conocía como Valde Espinosa.
En un primer momento, ayudados por los moros que ocupaban los castillos de Medina de Pomar, los sarracenos empiezan a ganar la batalla. Mas habiendo salido de refresco todos los que podían manejar armas de Valde Espinosa con sus Caudillos, dieron todos juntos tal arremetida a los Moros que los destrozaron e hicieron huir tomándoles sus fortalezas. Y desde esta época se tiene por cierto que los Moros no volvieron a pisar mas el suelo de Valde Espina, o Espinosa, porque sus naturales guarnecieron sus fortalezas, y las defendieron con tanto valor que jamas pudieron volverlas a tomar los Moros. Los caudillos o capitanes que se hallaron en esta batalla feliz fueron llamados de allí en adelante los Pelayos, y cuando iban al encuentro de los moros se decía, ya vienen los Pelayos, y los deseaban los que aun estaban subyugados por la Morisma.
Por esta acción, con acuerdo del Infante D. Pelayo, tomaron los de Espinosa por armas un escudo de oro, y en él, un espino verde con majuelas coloradas y el tronco pardillo, y así las añadieron al castillo que antes tenían.