14 de abril, día de la república. A quién mejor dedicar una publicación que al Doctor Madrazo. Primero os contamos brevemente su BIOGRAFÍA, para pasar posteriormente a relatar los funestos HECHOS que, en territorio de nuestra Villa, llevaron a este personaje al fin de sus días:
Si hay que hablar de pasiegos ilustres, doctos en numerosas materias y cultivadores de las ciencias y las artes a nivel nacional… Sin duda debemos hablar del Doctor Madrazo, precursor de la cirugía moderna a nivel nacional, mecenas de las artes escénicas y destacado líder político. Vamos… un verdadero Da Vinci pasiego.
D. Enrique Diego-Madrazo y Azcona, nació en la Vega de Pas, el 28 de febrero de 1850 (ojito con ésto, que es bien sabido que los de Bilbao nacen donde quieren y los pasiegos cuando les da la gana)
Como poseedor de tan insignes apellidos, seguramente descendientes de la nobleza local y de Monteros del concejo de Bárcenas, su familia tuvo la capacidad económica de mandar a Enrique a cursar estudios de medicina en la Universidad de Valladolid, trasladándose posteriormente a Madrid, donde se doctoraría en medicina y cirugía.
Y ahora pongámonos en el contexto de la segunda mitad del S. XIX… Las nuevas leyes liberales, propiciadas por la segunda revolución industrial, el aumento de la población; así como la necesidad de alimentos de primera necesidad, tales como la leche grasa y derivados de la Vaca Roja Pasiega… Seguramente permitieran a la familia del Dr. Enrique pagarle un "Erasmus" al norte de Europa. Allí aprendió las más modernas técnicas de medicina y cirugía a nivel europeo.
Y aquí haremos un INCISO, porque en estos viajes a Francia y Alemania, el Dr. Madrazo también se dedica al estudio de las vacas lecheras europeas, convenciendo a su hermano Manuel a importar las primeras vacas de leche de fuera de nuestras fronteras. Así, en 1880, procedentes de Hamburgo, llegan las primeras reses de vacas suizas a la finca del padre del doctor Madrazo en Vega de Pas, unas de ganado pardo y otras de ganado pinto en sus dos variedades: rojo y blanco y negro y blanco. Hecho que posteriormente sería decisivo en la sustitución de la vaca pasiega por otras razas europeas.
A su regreso a España, en 1876, oposita al cuerpo de Sanidad militar y se hace cargo de una Sala del Hospital Militar de Madrid. La Academia Médico-Quirúrgica Española de Madrid le nombró socio de número el 23 de abril de 1878. El año anterior se había presentado a unas nuevas oposiciones para la cátedra de Patología Quirúrgica que aprobó con el número 1, aunque no se le concedió la cátedra por sus ideas políticas, plaza que obtuvo en Barcelona como catedrático numerario, por Real Orden de 29 de marzo de 1884, sin necesidad de opositar de nuevo.
Sus ideas regeneracionistas, chocaron con las deficiencias existentes durante el ejercicio de su profesión en el hospital de la Santa Cruz de Barcelona, por lo que tres años más tarde renuncia a la cátedra con una célebre carta de dimisión dirigida al ministro de Instrucción Pública.
En 1888 publica las bases de la cirugía actual en sus Lecciones de Patología quirúrgica.
En 1894 regresa a la Vega de Pas, fundando el famoso sanatorio que lleva su nombre, con capacidad de 20 camas.
Lo mismo haría dos años después en Santander, esta vez con estructura para 120 pacientes, siendo considerado como uno de los mejores centros sanitarios a nivel europeo por sus instalaciones y técnicas quirúrgicas.
Desde el punto de vista literario, destaca entre los autores del regeneracionismo por sus ensayos y obras teatrales. Además de mantener una estrecha amistad intelectual con literatos de la talla de Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno o José María de Pereda, en 1912 se encargó de la gestión del Teatro Español en Madrid (también conocido como Teatro del Príncipe)
También destacó como líder progresista e izquierdista, especialmente durante la segunda república. Lo cierto es que sus ideas políticas y su carácter reformista en materias como la sanidad, la educación o la sociología, le convierten en un adelantado a su época al que las autoridades no supieron entender.
Se le atribuye un marcado sentimiento anticlerical. Sin embargo, el Dr. Madrazo respetaba todas las religiones. De hecho, según sus propias palabras, mantenía por su cuenta un sacerdote en su sanatorio de Santander "para servicio del culto de los enfermos que a aquel acuden”
Y tras esta "breve" biografía, vamos a LOS HECHOS acontecidos aquel fatídico VERANO DE 1937:
Resulta que, siendo ya anciano, el Dr. Madrazo pasaba parte del verano junto a su familia en el valle de Río Trueba, en una cabaña que mantenían en el cabañal del Horno.
A principios del verano de 1937, el afamado Doctor se topó con los milicianos de la 3ª Columna que por aquel entonces guardaba las trincheras del Portillo de Estacas de Trueba.
Como simpatizante de la causa republicana, decidió compartir una comida campestre con los oficiales republicanos, momento que desgraciadamente decidieron inmortalizar mediante una foto.
En la foto aparecen el Dr. Madrazo junto a varios oficiales republicanos brindando con un Cáliz y una Custodia del Corpus Christi. (Seguramente habrían sido expoliados de la iglesia de las Nieves en las Machorras o de la de la Magdalena de Bárcenas que fueron saqueadas al principio de la guerra)
Para su desgracia, la foto fue publicada un año después en un periódico francés, en un artículo sobre el sentimiento anticlerical en la España Republicana.
La foto no pasó desapercibida entre las autoridades Nacionales que gobernaban la provincia de Santander en 1938.
Tras un juicio injusto, en el que de nada sirvieron los testimonios de varios vecinos de derechas de la Vega, que habían salvado su vida de la represión republicana gracias a la intervención del Dr. Madrazo, fue inmediatamente encarcelado pasando los últimos cuatro años de su vida en prisión.
En 1942, con noventa y dos años de edad, ciego y gravemente enfermo, le permiten salir de la cárcel, para morir pocos días después, el 8 de noviembre.
Foto de la cabaña del Dr. Madrazo en el Horno.
Foto del Dr. Madrazo con los oficiales de la 3ª Columna.