9 Y 10 DE NOVIEMBRE DE 1808: EL PARTE DE BATALLA DEL GENERAL BLAKE.

 

No, no nos hemos equivocado. Ya sabemos que la Batalla de Espinosa tuvo lugar los días 10 y 11 de noviembre… y que fue la que concentró el mayor número de tropas de todos los episodios que se vivieron en los meses de octubre y noviembre de aquel año de 1808 entre la Grande Armée francesa y el Ejército Español de la Izquierda, dirigido por el General de origen irlandés Joaquín Blake.
Joaquín Blake y Joyes era por aquel entonces el Capitán General del Ejército de Galicia o de la izquierda, que por aquellas fechas trataba de repeler al ejército francés que había entrado por Guipúzcoa hacia las Vizcayas. Tras una serie de enfrentamientos más o menos desafortunados en Amorebieta, Bilbao, Güeñes y Val Maseda, Blake ordena el repliegue general de sus tropas hacia Espinosa, donde hace un último intento de hacer frente a los franceses en su retirada hacia León a través de Reinosa.
Unos días antes se había unido al Ejército de la Izquierda la División del Norte. Este contingente del ejército español había estado apoyando a Napoleón formando parte del ejército imperial en la Isla de Fionia (Dinamarca).
Napoleón había destinado a esta división a este lugar aislado sabedor de su organización y profesionalidad, tratando de evitar su regreso a España ante sus planes de invadir la Península Ibérica.
Al mando de la misma estaba Pedro Caro y Sureda, Marqués de la Romana. Tras ser notificado de las intenciones de Napoleón, es ayudado por los ingleses para regresar a España, desembarcando con sus tropas en La Coruña el 19 de octubre.
El Marqués de la Romana se queda en Galicia, donde recibe órdenes de sustituir a Blake al mando del Ejército de la Izquierda. Sus hombres viajan a Santander comandados por el Conde de san Román Joaquín Miranda y Gayoso, uniéndose a las tropas de Blake en Valmaseda.
Para el día 9 de noviembre Blake ya había recibido la orden de entregar el mando de sus tropas al Marqués de la Romana retirándose hacia León. Tal vez por esto decidió presentar una última batalla a los franceses en nuestra Villa.
El desarrollo y desenlace de la batalla es de sobra conocido, sin embargo existen algunos detalles sobre la actuación de Blake que tal vez no le dejan en muy buen lugar.
La mayoría de crónicas de la batalla hablan de Blake ordenado la retirada hacia Reinosa a las 12 de la mañana del día 11, sin embargo tenemos razones para creer que para esas horas el general ya había huido hacia Reinosa con algunos heridos abandonando al grueso de sus tropas.
Al menos así lo cuenta el espinosiego Nicolás Barqúin Arana, Abad de Pechón, en su crónica de la noche del 10 al 11 de la Batalla de Espinosa:
"En esta noche cambio el General Blake a Gayetano García Auseolis y otro Moro con pliegos para el Coronel de Usares Marqués de Malaespina que debía de estar en Medina de Pomar, no le hallaron allí por haberse pasado a Villarcayo, y habiendo aquí recibido los pliegos se puso con su Regimiento de Camino para Espinosa, mas ya en esta misma noche se había interpuesto parte del Cuerpo de Lefebre entre Espinosa y Villarcayo, y por no poder parar, retrocedieron y caminaron a atravesar la Castilla vieja por el Valle de Sedano, sin dejar de tener encuentros con parte de los Franceses que sin entrar en Burgos, recorrían los intermedios de Burgos y Espinosa, y seguían a la vez la retirada del ala izquierda del Ejercito Español del centro. El General Blake, viendo no llegaba el Regimiento de Caballería, dio las disposiciones convenientes, y se retiro caminando hacía Reinosa a cosa de las tres de la mañana, y también caminaron los heridos, exceptuando los imposibilitados de hacerlo. Al saberse en el ejercito la marcha del General se le empezó otra vez a motejar con el dictado de traidor, y pasaban a confirmarlo, asegurando tenía resentimientos por estar destinado a mandar este Ejercito el Marqués de la Romana, a quien se esperaba del once al doce, y los Franceses habían creído había dirigido este la acción de la tarde del diez, según a mi me dijeron, y añadieron era de mucho cacumen. Blake no volvió ya mas a mandar este Ejercito, y a pocos meses después le destinaron a Valencia, en donde también fue bastante desgraciado."
El relato de la batalla del Abad de Pechón se basa en sus vivencias personales y en las noticias de la misma que recibe tanto de los oficiales españoles como de los franceses.
Existen algunos episodios de la batalla en cuya descripción no está muy acertado. Pero… debemos hacer caso a nuestro ilustre espinosiego sobre la espantada de Blake?
Pues parece que sí. Investigando las diferentes versiones de la batalla hemos encontrado el parte de Guerra que Blake manda a Madrid y publicado en la Gazeta de Madrid el 18 de noviembre de 1808:
"Con fecha del 11 avisa desde Reinosa el citado general Blake, que el 9 del mismo al medio dia fue atacado su exército con fuerzas superiores; pero que fue tanto el valor de la tropa, generales y oficiales, que no solo sostuvieron los puestos hasta una hora despues de anochecer, sino que estrecharon á los enemigos por todas partes. Estos aumentaron su número considerablemente al dia siguiente con tropas de refresco, y aprovechando su excesiva superioridad, y el natural cansancio que habia producido en las nuestras la gloriosa accion del dia anterior, hicieron algun daño sobre nuestra izquierda, cuyo centro y derecha se replegaron hacia Santander, y se establecieron en Reinosa, en donde se reunen, como antes estaba meditado, y adonde ya se halla el marques de la Romana, que las debe mandar, para volver con mas ardor á los enemigos.
Exalta aquel general el valor y serenidad en muchos y diferentes encuentros que ha tenido de todos los individuos de su exército; y aunque todavía no envia el por menor de ninguno de ellos, manifiesta con el mayor sentimiento, que entre los oficiales á quienes su valor ha coronado de gloria, se cuenta en el número de muertos al esforzado y bizarro m mariscal de campo D. Gregorio Quirós, y entre los heridos al capitan general el Excimo.
Sr. D. Vicente Acevedo, al gefe de escuadra D. Cayetano Valdés, y á los brigadieres conde de S. Roman y D. Francisco Riguelme."
Todo normal salvo un pequeño detalle. Un cambio de fechas adelantando un día los acontecimientos.
¿Simple baile de fechas o intento de justificar su cobarde actuación? Nosotros aportamos los datos, juzguen ustedes.



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