LAS “HERIDAS” DE LA GUERRA CIVIL EN NUESTROS MONTES

 

Casi 90 años después de que el frente del norte de Burgos se instalara en nuestras montañas, aún son visibles muchas de las cicatrices que la guerra nos dejó en el paisaje.
En la mayoría de casos, reconocemos estas heridas como zanjas longitudinales en zig-zag. En otros casos, las plantaciones de pino silvestre han borrado las evidencias de antiguos parapetos.
Plano de situación de trincheras de la Guerra Civil en Espinosa.
Parapeto del Cotero de lo Rozao, entre Peña Churra y el Poyuelo.




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