SEL DE CUESTALAYA. EL PRECURSOR DEL "MACHU PICHU" PASIEGO.

 

Cuando pensamos en cabañales antiguos, a casi todos se nos viene a la cabeza Lamarruya —Lama (turbera, cagal) y Ruya (roja).
    Su posición elevada, dominando la divisoria de aguas entre el Pas y la Engaña, junto al ruinoso estado de los cabaños y cabañas que lo componen, ha alimentado la idea de que estamos ante uno de los cabañales más remotos de la Montaña Pasiega. No son pocos quienes, impresionados por su aislamiento y su severo deterioro, lo han bautizado como “el Machu Picchu pasiego”.


   Pero la realidad es bien distinta. Lamarruya es un cabañal relativamente tardío, construido después de los inicios del siglo XIX y ocupado mayoritariamente por pasiegos de La Vega y algunos de Espinosa. Lo que hoy interpretamos como “antigüedad” no es más que el resultado de dos siglos de tormentas, ventiscas y nevadas, especialmente violentas en esta zona. El temperamento feroz de los vientos del sur, canalizados por el valle de la Engaña, unido a la propia inaccesibilidad del lugar, ha acelerado su degradación y explica su breve vida útil —apenas unos 200 años de ocupación intermitente.
Y, como siempre, no nos inventamos nada: venimos con papeles. 


    La primera mención documentada a Lamarruya no aparece hasta el 14 de julio de 1924, en los deslindes del Instituto Geográfico y Estadístico, al describirse el Mojón del Colladío de Uyago:
“Se reconoció como tal una roca nativa de forma irregular… Está situado en el sitio denominado Colladío de Hollado, en terreno de pastos propiedad del Estado y próximo a las cabañas denominadas de la Marruya…”

   En cambio, no aparece en el primer deslinde de los Montes de Pas en 1634, cuando Carriedo y Espinosa fijaban los mojones que más tarde definirían las Tres Villas Pasiegas:
“Bustabernales, Garma Esperilla, los Oseros, Tormantos, Aspa del Caballero,
Colladilla del Pardo, Cruz de Estacas de Trueba, por la cumbre hasta Lunada.”

   Tampoco se menciona en el Pleito por Prendadas entre las Villas Pasiegas y Espinosa de 1767, pese a que varios vecinos describen minuciosamente los mojones:
“…al Mojón que dicen de Bustabernales… y de allí al Mojón de los Oseros… desde dicho Somo y Mojón se va al Mojón que llaman de Tormantos, y de allí por todo el Somo Adelantre que llaman el Aspa del Cavallo hasta otro Mojón que está en la Colladilla del Pardo…”

Pero… ¿y si el verdadero “Machu Picchu” pasiego estuviera un kilómetro más allá?
A escasa distancia de Lamarruya existe otro espacio pastoril, mucho más antiguo y documentado en varios de los deslindes históricos:
el Sel del Haya, Selaya o Cuestalaya.
Este sí que aparece temprano. Ya es mencionado en el Libro de la Montería (mediados del siglo XIV), dentro del Monte de la Engaña:
“La Engaña es buen monte de oso et de puerco… et son las vocerías…
la una desde Río Tortiello fasta Sel de la Peña…
et la otra en Sel de la Faya…”
Sin ese texto, y sin cierta dosis de casualidad, quizá nunca hubiésemos sabido dónde se ubicaba el antiguo sel.
En una encuesta realizada en la zona del Pardo, Pedro, gran conocedor del terreno, nos habló de “Cuestalaya”, identificándolo como toda la ladera que cae del cordal de Lamarruya hacia la Engaña.
Este testimonio, unido a la lectura del artículo de Arnaldo Leal —Problemas Introductivos a la Toponimia Pasiega— nos dio la clave definitiva. Allí se citan dos apeos en los que aparece mencionado el lugar:
"En un documento de Espinosa de los Monteros, copia de actas del siglo XV, la comisión de apeos, a consecuencia de un pleito con el Valle de Soba, se encuentra en la divisoria de Espinosa con los Montes de Pas, designados en este documento que consta en el libro de apeos espinosiego, por Castañeda. El contexto dice: ~Y luego más adelante, mostráronle otro mojón, encima de Selaya~. No hay lugar a dudas en cuanto a la situación de la escena y no se trata del pueblo antedicho ya que viene el topónimo en la línea que pasa por el Castro Valnera, Trueba y las Motas del Pardo. Y es que hay que comparar esta forma con Cuesta la Haya (Villazgo, f 154 vuelto: ~otro mojón más adelante do dizen Cuesta la Haya~) que registramos también en 1974: kwéstaláya"

Lo que implica el topónimo *el Haya (o la haya) y luego *Sel del haya o más frecuente antiguamente *Sel de la haya, porque se sabe que la voz sel, está detrás de muchísimos topónimos de la zona, con lo cual, no hay razón para tomar como punto de partida la voz vascuence zelai para explicar el nombre del pueblo Selaya"


Localización y restos del sel más antiguo de la Engaña:
Solo faltaba localizar físicamente el lugar.
Y allí estaba, a 140 metros escasos al sur del cordal que une Lamarruya con las Motas del Pardo.
Hoy aún pueden verse:
• Las ruinas de un cabaño, de unos 6 m de largo por 4 m de ancho.
• Varias plataformas semicirculares, de función todavía desconocida.
Un conjunto humilde pero enormemente valioso:
un cabañal al menos 400 años más antiguo que Lamarruya, silencioso testigo de la primera implantación pastoril en la cabecera de la Engaña.
Fotos del Sel de Cuestalaya y Lamarruya




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