LA FUENTE DEL "PERRO" GIL:

 

¿Alguna vez te has preguntado de dónde le viene el nombre a la Fuente del Perogil?
¿Sabes que existe una teoría, entre la historia y la leyenda, que explicaría el nombre de esta fuente?
¿Quién era ese tal Pero Gil, tan odiado por algunos que lo llegaron a llamar "Perro Gil" del mismo modo que algunos llaman "Perro Sánchez" al presidente del Gobierno?
Pues te diremos que tiene que ver con las luchas banderizas, con la Primera Guerra Castellana y el cambio de la casa real de Borgoña a la de Trastámara. Incluso con la Guerra de los 100 años entre Francia e Inglaterra.
Todo comienza en el año 1350, año de defunción del rey Castellano Alfonso XI a causa de la peste que había contraído en el sitio de Gibraltar.
La sucesión en el trono parecía clara, el futuro rey, aún menor de edad, debía ser su hijo Pedro, que era el sucesor legítimo fruto de su matrimonio con María de Portugal.
Pero Alfonso XI había tenido otros 10 hijos con su amante Leonor de Guzmán, con la que compartía vida en la corte. Uno de ellos era Enrique de Trastámara, con el que Pedro tendría una lucha fratricida.
Pedro I asumió el trono con solo 16 años, pero la nobleza, descontenta con su política autoritaria, empezó a apoyar a Enrique como alternativa al rey legítimo.
Pedro I ejecutó a varios nobles que consideraba traidores y persiguió a la familia de su madrastra Leonor de Guzmán, mandando ejecutarla. Esto aumentó el odio de Enrique, quien se rebeló contra su hermano en varias ocasiones.
La guerra fratricida estalló en 1366. Enrique, apoyado por la nobleza castellana y por tropas mercenarias francesas dirigidas por Bertrand du Guesclin, invadió Castilla y obligó a Pedro I a huir a la Corona de Aragón y luego a Galicia. Pedro pidió ayuda al rey de Inglaterra, Eduardo III, y a su hijo, el Príncipe Negro, quienes le proporcionaron tropas. Con este apoyo, Pedro recuperó el trono en 1367 tras la victoria en la batalla de Nájera.
Sin embargo, en 1369 Enrique volvió a la carga con apoyo francés. En la batalla de Montiel, Pedro I fue derrotado y se refugió en el castillo de Montiel, donde quedó atrapado. Intentó negociar su huida con Bertrand du Guesclin, pero fue traicionado y entregado a Enrique. En el enfrentamiento final entre los dos hermanos, Enrique mató personalmente a Pedro, según cuentan las crónicas, tras un forcejeo en el que Du Guesclin intervino ayudando a Enrique, diciendo la famosa frase: “Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”.
De este modo se produjo el cambio entre la dinastía de Borgoña, de la que Pedro I fue el último rey, y la de Trastámara iniciada por Enrique II.
¿Y qué tiene que ver Perogil en todo esto?
Veréis. Enrique no podía negar que era hijo de una amante del rey, eso era evidente, porque todo el mundo lo sabía, pero ante tal acusación sólo cabía intentar desprestigiar a Pedro con una afrenta aún mayor. Así que se hizo propagar la versión de que Pedro en realidad no era hijo del rey, sino que el rey, tras morir su primer hijo, Fernando, poco después de nacer, y haber tenido supuestamente una hija en segundo lugar, decidió intercambiar a su hija por el hijo de un sirviente de la familia de los Condes de San Gil que había nacido el mismo día, y así criarlo como su propio hijo. Pero aún sería peor, porque tal sirviente sería judío, que pocos peores oprobios sociales podía haber en la época.
De esta manera los seguidores de Enrique llamaron a su hermanastro "Pero Gil" o "Perro Gil", con el fin de desprestigiar su ascendencia para favorecer la entronización de Enrique.
¿Y qué pinta nuestra fuente en todo esto?
Fácil. La fuente se encuentra a escasos metros del Castillo de los Velasco. Se sabe que los Velasco fueron una de las familias nobles más favorecidas por las Mercedes Enriqueñas, y que el rey Enrique II, tras acceder al trono, había favorecido a los Velasco en su lucha contra los Salazar, hasta el punto de que muchas de las posesiones de los Salazar en las Merindades, pasaron a los Velasco con el cambio de dinastía.
Aunque la torre se empezó a construir unos treinta años después de estos acontecimientos, a nosotros no nos cabe duda de que los Velasco nombraron así la fuente como parte de la propaganda trastamarista para desacreditar al rey asesinado y justificar el nuevo régimen de Enrique II y sucesores.
Fuente del Perogil con la Torre de los Velasco en segundo plano. En la escena aparece el enfrentamiento final entre Pedro y Enrique, con Du Guesclin interviniendo en la acción.



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