CASTRO VALNERA, MÁS QUE UNA MONTAÑA. ¿UNA ISLA?

 

Viendo un vídeo del canal Valles Pasiegos en YouTube, un guía de Naturea Cantabria habla del Castro Valnera como "el Canto del Cisne de la Cordillera Cantábrica". Estamos de acuerdo con el guía en esta definición, no tanto en la etimología que propone después y que abordaremos en el siguiente capítulo.
Para los que tenemos la suerte de visitar a menudo la Montaña Sagrada de los Pasiegos, el Castro Valnera es mucho más que una montaña, hoy veremos además que en muchos aspectos es también funciona como una isla.
Con una elevación de 1718m, se trata de la montaña más elevada del sector oriental de la Cordillera Cantábrica. A pesar de su modesta altura en comparación con otras montañas de Cantabria o de Burgos, presenta una prominencia del 100% (Altura relativa respecto a las cimas que la rodean), siendo la 51ª cima más prominente de las montañas peninsulares, la 1ª de Burgos y la 3ª de Cantabria. No en vano, para encontrar elevaciones de cota superior, debemos desplazarnos 50km al Oeste hasta el Pico Liguardi en la zona de Campoó, y más de 200km al Este hasta el Pico Orhi en los Pirineos Navarros. Por esta razón, desde este enclave en la divisoria de aguas Cantabro-Mediterránea, podemos divisar fácilmente 12 provincias del Norte Peninsular (León, Asturias, Palencia, Cantabria, Burgos, Bizkaia, Alaba, Gipuzkoa, Navarra, La Rioja, Soria y Zaragoza). En contadas ocasiones es posible también divisar en el horizonte cumbres del Sistema Central como Peñalara, además de otras cimas del Sistema Central en las Provincias de Segovia, Guadalajara o la Comunidad de Madrid. El punto más alejado que podemos ver en condiciones de buena visibilidad, que se dan especialmente en invierno, es el Pico Anie en los Pirineos franceses, a unos 250 km de distancia.
Hacia el Oeste, podemos observar cimas de la Cordillera Cantábrica hasta el Peña Ten, en las montañas de Riaño y de Ponga, mientras que el punto más occidental visible es la sierra del Sueve, macizo litoral asturiano entre Ribadesella y Colunga a unos 133 km de distancia.
Hacia el Norte, la curvatura de la tierra sólo nos permite divisar el horizonte hasta 125km del Mar Cantábrico.
El Macizo de Castro Valnera se alza en estructura monoclinal (Relieve en Cuesta que da lugar a grandes abismos de más de 1000m en su cara Norte, presentando un menor gradiente de pendiente la cara Sur) en la que se intercalan estratos calizos y otros con aportes terrígenos de carácter silíceo pertenecientes al periodo Aptiense (125 millones de años) del Cretácico Inferior. La meseta cimera se encuentra muy tectonizada, siendo atravesada por numerosas fallas con dirección predominante NO-SE que han posibilitado la formación de numerosas simas cuyas profundidades superan en muchos casos los 100m.
Hasta 18 cavidades de la meseta cimera de Castro Valnera presentan una profundidad total superior a 100m, destacando con sus 318m de desnivel total la Torca de los Mineros. Destaca también la V.38 con el Pozo de la Risa, con 195m de desnivel en una sola vertical, siendo el segundo pozo más profundo de la provincia de Burgos. 11 de los pozos que se encuentran en estas cavidades presentan una caída vertical de más de 100m.
También es destacable la Torca de la Grajera, una gran Sima a la que nos podemos acercar fácilmente en nuestras ascensiones al Castro, con una profundidad total de 234m y un pozo de 180m en cuyo fondo se localiza un nevero que conserva hielo fósil desde la Pequeña Edad de Hielo (S. XVI a XVIII).
Desde el punto de vista botánico, el macizo de Castro Valnera es un auténtico islote botánico entre la Cordillera Cantábrica y los Pirineos, al presentar numerosas especies que aparecen en alguna de las dos Cordilleras pero cuya distribución no pasa de este macizo. Por lo tanto el Castro Valnera constituye el límite oriental de muchas especies Cantábricas a la vez que el límite occidental de especies Pirenaicas. Entre las especies que cumplen estos requisitos podemos citar: Bartsia alpina, especie cantabro-pirenaica cuyo límite occidental se encuentra en este enclave. Soldanella alpina subsp. cantabrica, subespecie cantábrica cuyo límite oriental se encuentra en este macizo. Ranunculus thora, especie cántabro-pirenaica con pocas poblaciones entre Pirineos y Castro Valnera.
Existen en el macizo otras especies de interés como Eriophorum vaginatum, y gencianas como la Gentiana boryi, endemismo peninsular que solo se encuentra en la Sierra de Gredos, Sierra Nevada y nuestras montañas.
Es destacable la presencia de una población de más de 150 individuos de Armeria Castrovalnerana, especie endémica del macizo de Castro Valnera.
Este carácter de islote botánico ya mencionado, también tiene su importancia desde el punto de vista ornitológico. Así podemos encontrar especies como el gorrión alpino (Montifringilla nivalis), el acentor alpino (Prunella collaris) o el escribano nival (Plectrophenax nivalis), entre otras especies que sólo nos podríamos encontrar desplazándonos a cimas mucho más altas de la Cordillera Cantábrica o los Pirineos.
Recientemente, la Fundación Naturaleza y Hombre ha reintroducido el Rebeco en los Montes del Valnera y en el Alto Asón. Podemos encontrar grupos cada vez más numerosos tanto en el Castro Valnera como en las zonas aledañas, haciendo que el carácter insular del Castro Valnera sea también aplicable también a la fauna de alta montaña.



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