En las inmediaciones del Portillo de las "Estacas" de Trueba, uniendo el alto con el cabañal de "La Espina", existe una alineación de hitos de roca arenisca hincados en la tierra. Tanto su altura, como su morfología y disposición, recuerdan a lo que en otros lugares no muy lejanos se ha venido en denominar como "Campo de Menhires".
Ocho de estos hitos, siguen una doble alineación casi perfecta, ascendiendo el valle por una dorsal en dirección SE-NE, para luego realizar un leve giro, aproximándose más a una orientación E-O. Los Hitos, o "Jitos", se encuentran separados por una distancia, casi constante, de unos 85m, por lo que es de suponer que existiera uno más.
Un noveno hito se encuentra visiblemente desplazado de la alineación, dibujando un ángulo casi perfecto de 90°.
Hasta aquí, todo concuerda con otros monumentos megalíticos de este tipo. Dos alineaciones de menhires separando el valle en dos planos y dibujando sendas orientaciones al nacimiento del sol. Una para el equinocio de primavera y otra para el solsticio de verano, marcando el tiempo en que los pastores neolíticos debían subir a estas alturas con sus ganados.
Sin embargo, tanto la historiografía como el saber popular, nos dicen otra cosa.
Varios oriundos de RíoTrueba, coinciden en denominar este espacio como "Las Divisas", definiéndolo como hitos del antiguo camino, hincados en la tierra para guiar a los antiguos caminantes y trajineros hasta el Portillo en tiempos de niebla o de nieve.
El estudioso de la comarca pasiega, Arnaldo Leal, considera estos hitos como sucesores de las antiguas "Estacas de Trueba". Unas estacas que fueron hincadas en tiempos de Felipe II:
"En el S. XVI, pasar por los puertos resultaba más peligroso que hoy día, y por ello, Felipe II dio una pragmática para que se señalasen los caminos a los viajeros en invierno y evitar muertes (Cortes de Madrid de 1585: -Ordenamos y mandamos; que los del nuestro Consejo provean y den orden como se pongan pilares en los puertos para señalar los caminos, por los peligros que en tiempo de nieves incurren los que caminan por ellos, por no estar señalados-)."
"De ahí las Estacas de Trueba y también como solía decirse antiguamente Las Estacas de Lunada, unas estacas que nos menciona el Privilegio de Villazgo: -En el dicho Somo y Puerto (Trueba) a trechos se reconocieron diferentes maderos hincados en la tierra, blanquecinos, al parecer muy viejos (estamos en 1689) que dijeron ser señales del camino del dicho puerto para que los pasajeros y naturales en el tiempo de nieves y ventisqueros no se pierdan.-"
Este camino antiguo de las "Estacas", sería previo a la carretera de "Villasante a Entrambasmestas", una vieja reivindicación de los pasiegos de la Vega de Pas, que tuvieron que recurrir a la influencia de la Nodrizas Pasiegas que amamantaban a los hijos de Isabel II para su construcción.
La carretera se construyó entre la última parte del S. XIX y los primeros 20 años del S. XX. Las primeras cartografías estatales del IGN, elaboradas en esta época, muestran un sendero denominado "Camino de la Espina” que sigue perfectamente las dos alineaciones de estas "Divisas".
Tras la construcción de la carretera, en tiempos del estraperlo, este camino era utilizado por los contrabandistas que bajaban al mercadillo de los Domingos en la Vega de Pas, evitando el cuartel de la Guardia Civil que se encontraba en el alto de la carretera.
Foto de la primera "Divisa", en la que se pueden ver las dos siguientes y la situada fuera de la alineación.


comentarios:
Publicar un comentario